domingo, 30 de agosto de 2015

ARTISTA DE LA SEMANA

NÉSTOR SÁNCHEZ, MAESTRO DE SONEROS

En el arte de sonear, esa deliciosa facilidad de hilar frases una tras de otra como una ametralladora escupiendo balas, son muchos los que se destacan, pero pocos los que realmente han alcanzo un sitial en el ‘salón de la fama’ de esta genialidad musical, porque en verdad hay que tener algo de poeta y loco para situarse estos niveles.

En ese renglón, hay que abrir un espacio especial para el ‘albino divino’, como algunos llamaron a Néstor Sánchez, quien tenía esta condición de piel, lo que, en lugar de ser un tropiezo fue una herramienta más para explotar en su arte de cantar, pues era mirado y admirado por los amantes del género afrocaribeño de una forma especial.

Sánchez nació el 11 de febrero de 1.949 en New York, pero su origen familiar es netamente boricua. Comenzó a cantar profesionalmente a los 19 años en la orquesta del maestro Ray Rodríguez; de ahí en adelante emprendió una trepidante carrera como sonero que lo llevó a ser parte de importantísimas agrupaciones salseras como de ‘La Protesta’ de Tony Pabón, Conjunto Candela, Larry Harlow, Tito Puente, Bobby Valentín, La Masacre, Gilberto Santa Rosa, Ismael Rivera & sus cachimbos, entre otros.

Sus biógrafos, pero especialmente sus amigos, coinciden en afirmar que la muerte de Doña Celia Cruz eclipsó el fallecimiento de Néstor Sánchez, ocurrido el 2 de septiembre de 2003, por lo que aún se le debe el tributo que merecía por su exitosa carrera musical. El ‘albino’ es considerado por la crítica como uno de los soneros con mejor técnica vocal, fue profesor de canto en New York, era adicto a la música cubana y escuchaba a Abelardo Barroso, Beny Moré, Miguelito Cuni, pero sus preferidos fueron Tito Rodríguez y su amigo de juventud, Ismael Rivera.

Entre sus temas más famosos se encuentran Todo el mundo quiere bailar, La mulata inolvidable, Guaguancó pa’ los soneros, Suena la quijá, Independiente, Antonia Gervacia, Ametralladora, Chiquita y gordita, Seré triunfador, Pobre Iya Wocito, Mambo con guaguancó, El diablo viene, Lo voy a matar, El loco, No hagan caso, De pescado nada, Con la mayor elegancia y El buen samaritano, cantado a dúo con Tony Pabón.

EL BUEN SAMARITANO
Yo creía que la amistad,
al dejarse cultivar, como el árbol daba frutos,
verdad muchachos, que soy bien bruto,

la amistad no vale ná…

No hay comentarios: