domingo, 13 de septiembre de 2015

EL GIGANTE DE LAS BLANCAS Y LAS NEGRAS

Esculcando en los escritos de los medios salseros, me encontré con el obituario escrito por el periodista Jon Perales, quien escribió en el New York Times al día siguiente de la lamentable noticia del fallecimiento del extraordinario pianista Charlie Palmieri. Hoy lo recordamos luego de 27 años de su lamentable fallecimiento.

“Charlie Palmieri, uno de los pianistas más importantes de la salsa, murió ayer de un ataque al corazón en el hospital Jacobi en el Bronx. Tenía 60 años. El señor Palmieri, hermano mayor del pianista Eddie Palmieri, nació en la ciudad de Nueva York. Subió por los rangos del circuito de orquestas de bailes latinos y bandas de hotel en los años 50 y lideró grupos con formato de conjunto, con trompetas ocupando el primer plano.

El día de año nuevo de 1959 el Señor Palmieri introdujo la banda Charanga Duboney —una charanga estilo cubano con flauta y cuatro violines al frente— que eventualmente transformaría la música latina en Nueva York. La Charanga Duboney, teniendo como atracción a Johnny Pacheco en la flauta, era inmensamente popular a comienzos de los años 60, a veces tocando hasta cuatro veces por noche. La misma revivió el sonido de la Orquesta Aragón de Cuba y trajo una nueva corriente en el sonido de la música latina en Nueva York. Al revivir la charanga, Palmieri también abrió camino para híbridos de vanguardia jazzisticos.  

En 1961 se convirtió en el director musical de las Estrellas Alegre, un grupo de músicos, cubanos, puertorriqueños y neyorkinos que combinaban mambos con solos de jazz extendidos en discos para el sello Alegre. En The Latin Tinge, donde se provee una historia de la música latina en Estados Unidos, John Store Roberts describe esas sesiones como “un balance casi perfecto entre el jazz y elementos latinos”. También dice que la media docena de sesiones de grabación que se dieron “estimularon cien imitaciones”. La Charanga Duboney y las Estrellas Alegre establecieron al Señor Palmieri como uno de los líderes indiscutibles de la música latina. Se presentó con sus propios grupos, como invitado especial, con jazzistas como Cal Tjader y en conciertos que reunían la cumbre pianística con su hermano Eddie.

En los años 70 y a comienzos de los 80 dividió su tiempo entre Puerto Rico y Nueva York, pero luego de mudarse al Bronx nuevamente formó El Combo Gigante, con la atracción de Jimmy Sabater como vocalista. Luego de un ataque al corazón se le dijo al señor Palmieri que no podría recobrar el uso normal de sus manos, pero regresó de manera regular a los estudios de grabación y actuaciones. Su álbum más reciente fue A Giant Step. Le sobreviven su madre Isabel, su esposa Esther, sus hijos Charles Jr., Nina y Karen y un nieto, todos de Nueva York.


Charlie Palmieri fue mucho más que simplemente uno de los mejores pianistas y arreglistas latinos. En ese cuerpo corpulento de unos 5 pies con 8 pulgadas radicaba un corazón que siempre tuvo una relación sentimental con la humanidad. Por años, los buenos actos de Palmieri y su calurosa personalidad siempre eran mencionados.”

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