“En el condado de Manhattan, donde perro come perro y
por un hueso te matan…” Clásico de clásicos, uno de los tantos inmortalizados en
la genial y pegajosa voz del maestro Henry Fiol, el ‘blanco con corazón de
negro’ como el mismo se ha hecho llamar durante más de 40 años de carrera
musical y artística.
Comenzó tocando conga en algunos combos en su natal
Nueva York, siendo su primera vez ante el micrófono de grabación en 1978,
cuando el Conjunto Saoco, del cual hacía parte desde 1974, decidió darle la alternativa
para ser la voz líder, del cual se separó un año después para lanzarse como
solista… ¡batacazo!.
Nació el 16 de enero de 1947, su padre puertorriqueño
y su madre emigrante italiana; quizás esa combinación de genes hizo que este
sonero adquiriera dotes especiales para interpretar el sentimiento del barrio,
pues su facilidad para frasear pregones y disparar melodía parado en una
tarima, son casi inigualables, tienen sello propio y una marca indeleble que ha
ganado millones de seguidores en los cinco continentes.

Con su orquesta, el Grupo Corazón, ha recorrido el
mundo llevando el mensaje del son montuno y la guajira, dos ritmos que conoce a
la perfección y que se ha encargado de cultivar con rigurosidad y gran maestría, ganándose el reconocimiento
de los más exigentes críticos de la salsa y la música afrocaribeña.
Dentro de sus satisfacciones se encuentra el haber
grabado hasta hoy casi 25 trabajos musicales, en muchos de ellos se han impreso
temas de su autoría y en los cuales ha participado, además, su hijo Orlando,
con quien le una gran amistad. Temas como Fe, esperanza y caridad, La juma de
ayer, Oriente, Ahora me da pena, Mala suerte, El guateque de Ciprian, Ven y
baila mi son, Tresero de Maniguá, Montuno, Zúmbale, Juega billar, Perdido en la
ciudad, La negra santa, De la mano a la boca, Changería, Buscando la melodía,
entre muchos más, hacen parte del repertorio obligado del ‘negro con corazón de
blanco’… ¡juega billar!.
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