Uno de los ejemplos que claramente advierte sobre la
diversidad de la salsa en nuestro continente, es el cantante Luis Enrique,
quien sin ser boricua, cubano venezolano, dominicano o colombiano, ha sabido
ganarse un espacio inmenso en el género latinoamericano y afrocaribe.
Luis Enrique nació en una población intermedia de Nicaragua,
llamada Somoto, en el departamento de Madriz, empezó a conocerse
a finales de la década de los años 80's
y tuvo mucho éxito en los años 90's.
Desde su infancia en Managua, Luis Enrique estuvo rodeado de una familia donde la
música era primordial. Su interés por innovar y crear estaba latente.
En 1978 se mudó a Los Ángeles, a donde llegó atraído el
jazz y el blues americano,
con lo que fue agregando nuevos sonidos a sus composiciones. Ese fue su norte
es seguir guiado por la intuición. Cuando llegó a la salsa comprendió
rápidamente que se podía hacer música para bailar, sin sacrificar un buen
mensaje y confiesa que fue Rubén Blades el artista que le mostró el camino.
Después de ello simplemente dejó que la vida se encargara de mostrarle los
pasos a seguir y todos los caminos que lo llevaron a la salsa.

Su talento también brilló en producciones de otras estrellas como Abriendo Puertas, el disco de Gloria Estefan donde interpretó instrumentos de percusión del clásico Mi Tierra. De hecho, en ese tema, el primer sencillo y gran éxito de ese CD, tuve el placer de realizar la introducción con las tumbadoras. Por otra parte también trabajó como instrumentista en la canción María» interpretada por Ricky Martin, y en producciones discográficas para Chayanne, Arturo Sandoval, Alex Acuña Collective Soul, entre otros.
Su popularidad le permitió además llegar a la actuación
estelarizando la novela Al Son del Amor. En medio de la popularidad conseguida
por este rol, graba «Génesis», una producción que lo acerca al género pop,
trascendiendo las barreras que impone el haber sido consecuente con un estilo y
finalizando su relación con Sony Discos.
Con Polygram Latino como nueva casa de discos, dos
años más tarde lanza Timbalaye, dejando ver la madurez conseguida por el paso
del tiempo, tanto como compositor, intérprete y productor y permitiendo que la
influencia afrocaribeña que había recibido se volcara en sus composiciones. Con el nuevo milenio y luego de cinco años,
Luis Enrique graba otra vez salsa de una manera innovadora, fresca, con un ritmo
que le es propio y estrenando su propia disquera: Chazz Music, distribuida por
WEA Latina. Así el artista se compromete en su totalidad con sus álbumes: nace
Evolución (2000) y luego Transparente (2002), cumpliendo roles de productor,
autor, arreglista, músico e intérprete y valiéndole el reconocimiento de sus
pares en la música.

En 2009 graba el tema Vamos a botar la Pelota, que
identifica las transmisiones de Béisbol en Español de ESPN para Latinoamérica y
Estados Unidos, bajo la producción de Sergio George, Guianko Gómez y Leonte Landino.
El tema también identificó el Clásico Mundial de Béisbol 2009 para la cadena
deportiva continental.
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